Mostrando entradas con la etiqueta griego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta griego. Mostrar todas las entradas

08 enero 2021

La gran estafa de la Filología Clásica

La gran estafa de la Filología Clásica

Carlos Mtnez. Aguirre, enero 2008 (publicado originalmente en el blog Erasmusreloaded) 

Como la mayoría de los que nos dedicamos a la enseñanza de lenguas clásicas, estudié los cursos de latín y griego del bachillerato y, posteriormente, los cinco años de la facultad. No fui mal estudiante, creo que muy pocos estudiantes de clásicas lo son: casi todos elegimos esta carrera por vocación y dedicamos muchísimo esfuerzo a la misma, y en mi caso tales esfuerzos se vieron recompensados con un buen expediente, con bastantes matrículas de honor tanto en lengua latina como griega, y en general pienso que mis profesores estaban satisfechos conmigo.

No es que trate aquí de presumir. Todo lo contrario. Porque lo cierto es que al terminar la carrera yo era incapaz de traducir sin diccionario el texto griego o latino más simple, e incluso provisto de diccionario aún me llevaba un tiempo considerable y el resultado no era siempre el más deseable. Creo que esto es algo común a la gran mayoría de los licenciados de clásicas, aunque muy pocos se atrevan a confesarlo (como en el cuento de El traje nuevo del emperador, el que diga la verdad será acusado de ignorante).

Es lo que yo denomino, parafraseando el título de un famoso documental sobre los Sex Pistols: La gran estafa de la Filología Clásica.
Me refiero a que al empezar a estudiar Clásicas yo pensaba que cuando terminase la carrera dominaría el latín o el griego con la misma facilidad con que un licenciado de filología inglesa -por ejemplo- domina el inglés. Es decir: pensaba que al terminar mis estudios sería capaz de poder charlar y escribir en latín, o de sentarme tranquilamente con mi pipa junto a la chimenea a leer a Platón o a Séneca... y lo cierto es que mi dominio del latín era menor que el que tiene de inglés cualquier licenciado...¡de bachillerato!

La verdad es que eso era algo de lo que ya me fui dando cuenta durante la carrera. Creo que fue en tercero cuando le pregunté a una profesora: "¿Pero algún día llegaremos a poder leer el griego sin tener que "traducir"?" y ella me contestó: -bueno, eso se consigue después, cuando lleves unos años dando clases.

He hablado de este tema con muchos amigos licenciados como yo y todos comparten la misma frustración. Y os aseguro que algunos de estos amigos con los que he hablado de ello son estudiantes brillantísimos, pero todos estamos de acuerdo en sentir una profunda insatisfacción con la competencia adquirida en la Universidad. La mayoría de ellos -como me pasaba a mí antes- simplemente lo aceptan como algo fatal: es como si las lenguas clásicas fueran solo accesibles a unos pocos hiperbóreos, grandes gurús de la filología, mientras que el resto de los mortales nos tenemos con conformar con revolotear alrededor la morfología y la sintaxis, pero sin poder llegar nunca a dominar las lenguas totalmente.

Lo curioso es que varios de estos compañeros míos, a lo largo de estos años han llegado a dominar otras lenguas extranjeras -inglés, francés, alemán- con una competencia mucho mayor que la de su supuesta especialidad y, curiosamente, dedicándoles mucho menos esfuerzo. La respuesta al misterio parece otra vez relacionada con el mito de los hiperbóreos: está claro que no se puede comparar la complejidad y sutileza de las lenguas clásicas con la de las modernas, y es por ello que estas son mucho más fáciles de aprender.

Con estas peregrinas ideas, dignas de la élite filológica que pretendemos representar, terminé yo la carrera y, por casualidades de la vida, al año siguiente fui a parar a Atenas, donde me dediqué a trabajar como profesor de español lengua extranjera (ELE) y a aprender griego moderno. Mi experiencia en Atenas fue crucial para mí pues me ayudó a resolver de una forma absolutamente inesperada muchas de las dudas de las que acabo de hablar respecto a esa sensación de "frustración" que tuve al terminar la carrera.

Tanto mi experiencia como profesor de ELE como la de alumno de griego moderno fueron importantes en este aspecto. Cuando me contrataron como profesor de español en el Instituto Cervantes, la verdad es que yo estaba bastante preocupado debido a mi total falta de experiencia y, sobre todo, a cómo sería yo capaz de dar clase dado que mi conocimiento del griego moderno en aquel entonces era absolutamente nulo. Para mí enseñar una lengua consistía, fundamentalmente, en enseñar su gramática, y hacer esto sin utilizar la lengua del alumnado, me parecía imposible. Así se lo hice saber a mi jefe de estudios (con cierto temor, la verdad, de que eso me costase el recién adquirido puesto), y la respuesta me dejó totalmente perplejo:
-¿Que no sabes griego moderno? ¡Ni yo tampoco! ¿No pensarás que vas a enseñar español hablando otra lengua?
Me parecía increíble. Yo insistí con mis dudas: entonces cómo iba a explicar la gramática, el vocabulario...
-No te preocupes, me dijo. Tu sigue el manual y háblales todo el rato en español; verás como te entienden.

Parecía como cosa de magia, pero ante mi sorpresa vi que aquello funcionaba. Y lo mismo me sucedía como alumno en mis clases de griego moderno: en el grupo donde estudiaba la profesora sólo nos hablaba griego moderno ¡y la entendía perfectamente desde el principio! -y que nadie piense que el haber estudiado griego clásico me ayudó mucho... como me iba a ayudar, si los estudiantes de clásicas casi no aprendemos vocabulario.- Lo cierto es que en seis meses de estudiar griego moderno había aprendido más -y con muchísimo menos esfuerzo- que en siete años de griego clásico.

Alguien podría pensar que esto es normal debido a que, además de las cuatro horas de clase que recibía cada día, vivía en el país en contacto con griegos. Reconozco que esto es cierto -aunque sigue sin justificar qué diablos había yo aprendido en mis siete años de griego clásico- , pero hay otro detalle que me gustaría destacar: mis alumnos de español (que obviamente no estaban todo el día en contacto con españoles) también avanzaban a una velocidad inmensamente superior a la de cualquier estudiante de clásicas de primer curso. Lo que es más: los alumnos de segundo curso habían adquirido una competencia mucho mayor que la de nuestros licenciados de clásicas. Yo ya había sacado mis propias conclusiones: el problema no estaba en las lenguas, sino en el método empleado para aprenderlas. Desde aquel momento tuve la absoluta certeza de que si durante la carrera me hubiesen enseñado latín o griego con el mismo método con el que yo aprendía griego moderno o enseñaba español a mis alumnos, al acabar la carrera sí que hubiese podido leer tranquilamente a Ovidio o Herodoto sin tener que echar mano del diccionario cada cuatro palabras.

Todas estas reflexiones me llevaron a entusiasmarme con la didáctica de las lenguas modernas. Tuve la ocasión de leer bastante al respecto -la bibliografía científica sobre didáctica de las lenguas modernas es espectacular- e incluso realicé un máster del Instituto Cervantes sobre el particular.

Según fui profundizando en la materia mis ideas acerca de la necesidad de aplicar los métodos de la didáctica de lenguas modernas a las clásicas se fue haciendo más firme. Recuerdo que en cierta ocasión asistí a una conferencia en la que una profesora de ELE hacía un resumen de los distintos métodos de enseñanza de las lenguas en donde -sin citarnos- describía el que empleamos en clásicas (conocido generalmente como método de gramática-traducción) y lo ponía como ejemplo claro de cómo no se debe enseñar una lengua. (Años después descubrí este interesantísimo artículo 'Como NO se enseña latín', donde a cada línea reconocía mis mismas ideas y experiencias.)

Cuando regresé de Grecia la verdad es que no estaba muy seguro de a qué me iba a dedicar. Me interesaba muchísimo el mundo de la enseñanza del español lengua extranjera, y anduve tanteando las posibilidades de seguir en él en España o en algún otro país, y en esto estaba cuando me enteré de que salían oposiciones de griego.

Llevaba tres años sin dedicarme al griego clásico y, sin embargo, era consciente de que entendía los textos clásicos mucho mejor que cuando terminé la carrera. ¿Por qué? Sencillamente porque ahora dominaba bastante bien el griego moderno y eso me beneficiaba enormemente en el vocabulario. Al acabar la carrera no era capaz de entender casi nada de un texto sin diccionario que no hubiese preparado previamente; después de aprender griego moderno mi caudal léxico era muchísimo mayor, así que me presenté a las oposiciones y las saqué. Estoy seguro de que la clave estuvo en la traducción sin diccionario.

Mi primera idea al verme profesor de griego -y latín debido a que en la mayoría de centros basta con un profesor para impartir ambas materias- fue el buscar métodos para poder impartir las lenguas clásicas como si fuesen modernas. Para mi desesperación no había nada; ni siquiera existía una bibliografía mínima sobre el tema. La filología clásica se había quedado obsoleta, y así no era de extrañar que nuestras disciplinas cada vez
estuviesen más arrinconadas y casi al borde de la desaparición: todos los estudios de los filólogos más importantes desde Chomsky que tienen como fruto la renovación de los métodos didácticos de lenguas extranjeras, son ignorados por los filólogos clásicos. La filología clásica parece vivir de espaldas a los principales avances de la lingüística general.

La lingüística general actual ha apostado de forma científica e indudable por el enfoque comunicativo como el mejor y más productivo método de la enseñanza de las lenguas y, sin embargo, en el mundo de la filología clásica esto es absolutamente ignorado. Cuando en filología clásica se habla de "métodos modernos" en lo que se piensa es en aplicaciones informáticas con paradigmas que hay que rellenar en el ordenador o análisis sintácticos realizados con ayuda de un retroproyector. En mi opinión todo esto solo demuestra lo atrás que nos hemos quedado respecto a los avances reales y científicos de la filología. Una pena que los que presumíamos de ser la vanguardia y la éliete de los estudios filológicos nos hayamos quedado casi un siglo atrás de nuestros colegas de las filologías modernas.

Finalmente, y tras mucho buscar, encontré algunos materiales interesantes y que realmente proponían metodologías distintas de la tradicional (y me refiero a metodologías didácticas basadas en fundamentos científicos, porque insisto en que cambiar el libro y la cuartilla por un ordenador o un video para seguir enseñando listas de paradigmas no es proponer una metodología distinta). Todo ello me valió para hacerme un cuadro de los distintos métodos -incluyendo el tradicional- con los que se enseñan las lenguas clásicas en la actualidad.

En los últimos tres cursos he trabajado en clase con el método del profesor H.H. Ørberg y estoy enormemente satisfecho de los resultados obtenidos: lo único que lamento es no tener un año más de bachillerato para poder trabajar con este método, pues creo que, si lo tuviésemos, podríamos presumir, como el profesor Luigi Miraglia, de tener alumnos de bachillerato capaces de "leer páginas enteras de Livio o de Cicerón sin esfuerzo, comprender el significado de ellos palabra por palabra, saber repetir su contenido en un buen latín y superar incluso a licenciados en Clásicas en traducir a simple vista".

La situación del griego, sin embargo, es bastante distinta: no hay ningún manual que aplique el método inductivo-contextual (y mucho menos el comunicativo). Cuando descubrí y me enamoré del método de Ørberg, vi que en la web de la misma academia italiana donde lo conocí (Vivarium novum, dirigida por el citado profesor Luigi Miraglia), recomendaban un método similar para griego llamado Athénaze.

Conseguí la edición inglesa del mismo y con gran entusiasmo me dediqué a estudiarlo, pero en seguida me llevé una gran decepción al ver que el texto de Athénaze incumplía lo que, en mi opinión, es la clave del éxito del método de Ørberg: el enfoque inductivo-contextual. En este método, como ya se ha explicado, cada palabra nueva, cada elemento gramatical nuevo, puede ser deducido por el alumno en el mismo texto (regla de i+1), mientras que el método Athénaze presenta continuamente vocabulario y elementos gramaticales nuevos que el alumno no es capaz de deducir si no se los explican previamente (es decir: para entender el texto tiene que memorizar o consultar un vocabulario adjunto; para entender la gramática el profesor tiene que explicarle los conceptos nuevos que van a aparecer).

He tenido ocasión de ver la edición que Miraglia ha hecho del Athénaze y aunque no lo he podido leer a fondo, algunos colegas me aseguran que los resultados merecen la pena. Desde el punto de vista tipográfico y de presentación se parece mucho al método de Ørberg, desde luego, aunque el que el texto griego sea el de Balme (autor de la edición inglesa original) que no tiene un enfoque inductivo-contextual, me hace dudar un poco de la eficacia del manual.

Sin embargo Miraglia trata de suplir las carencias del texto mediante una enorme cantidad de ejercicios que ayudan a la asimilación del texto y la gramática de forma más inductiva. En cualquier caso todos esperamos con impaciencia que los profesores de culturaclasica.com, que tanto han contribuido a la difusión del Ørberg en España, consigan también publicar la traducción de la edición italiana del Athénaze, y lo podamos probar en las aulas.

10 mayo 2016

MYTHOLOGICA. Οι Μυθοι της Χαρας

http://www.culturaclasica.com/lingualatina/textos/Mythologica.pdf

Mythologica, οἱ μῦθοι τῆς Χαρᾶς se presenta como un libro de lectura en griego antiguo, que nace con el objetivo principal de servir de complemento al método Aléxandros: τὸ Ἑλληνικὸν παιδίον, de Mario Díaz Ávila. La idea de sacar a la luz un libro como éste, que fuera de utilidad a los alumnos que aprenden griego de la mano de Ἀλέξανδρος, llegó por la evidencia de que, al contrario que en los actuales modelos de enseñanza de segundas lenguas, el griego antiguo no contaba con materiales de lectura adaptados y secuenciados con que el estudiante pudiera acompañar el aprendizaje desde un primer momento. Era una laguna importante en el campo de la enseñanza activa de la lengua griega que hemos querido llenar, aunque sea en una pequeña parte, y el resultado es precisamente este libro.

El estudiante podrá alcanzar el objetivo fijado por sus autores desde un principio: reforzar la asimilación del vocabulario y estructuras gramaticales de Aléxandros, mediante una lectura comprensiva de textos en griego adaptados y graduados, siguiendo los niveles del manual, sin la necesidad de recurrir a la traducción, al tiempo que se acerca al alumnado al estilo y contenido de autores griegos, como Platón, Palefato, Eratóstenes, Apolodoro, Luciano, etc. A medida que se avanza en la lectura del libro, y según crece la complejidad sintáctica y semántica de los textos, el lector podrá encontrar expresiones, frases e incluso párrafos extraídos directamente de las fuentes utilizadas sin apenas modificaciones. De ahí a la lectura de los citados autores sólo hay un paso.

En la primera parte se encuentran los catorce primeros capítulos dedicados a los dioses olímpicos. Los Dioses han sido elaborados por MERCEDES OVEJAS ARANGO a partir de una serie de escritos en griego antiguo que realizó junto con Ana Ovando Moros para ser utilizados en la Plaza de los Dioses, en el marco de los Ludi Saguntini.  Estos primeros mitos del libro están concebidos para servir de lectura, una vez que se han completado los cuatro primeros capítulos de Aléxandros.

La segunda parte del libro contiene siete de los mitos griegos más conocidos, que han sido redactados por CÉSAR MARTÍNEZ SOTODOSOS. Siguiendo un esquema similar al llevado a cabo por Mercedes Ovejas con los Dioses, los Mitos también están estructurados según la secuenciación didáctica del manual Aléxandros.

Esta segunda parte del libro se abre con el mito de “Jasón y el Vellocino” y el de “Teseo y el Minotauro”, que están adaptados tanto al vocabulario como a los contenidos gramaticales de los capítulos I-IV de Aléxandros. El segundo par de mitos, “Aracne y Atenea” y “Perseo y Medusa”, se corresponden con los capítulos V-VII. Para los capítulos VIII-X encontramos el mito de “Orfeo y Eurídice” y el de “Apolo y Dafne”. Por último, el mito de “Odiseo y el caballo de Troya” correrá parejo a los capítulos XI-XII.

ENLACES:

24 marzo 2014

Cursos de Latín en Roma. Verano 2014



CURSOS INTERNACIONALES DE VERANO DE LATÍN
Fundación Mnemosyne, Academia Vivarium Novum. Roma
Cursos intensivos de 4 y 8 semanas. Del 23 de junio al 16 de agosto de 2014.
Para aprender a leer, escribir y hablar con facilidad la lengua que fundó los cimientos de Occidente. Los cursos se basan en una inmersión total de la lengua y se dividen en dos módulos fundamentales y dos opcionales:
MÓDULOS:
LATÍN I (de la 1ª a la 4ª semana -23 de junio al 19 de julio- 15 ECTS): 
Dirigido a quien carece por completo de un conocimiento previo del Latín, o que lo posee someramente. También se dirige a aquellos profesores de latín que quieran aprender, participando en las clases, las técnicas del método activo de la enseñanza de los fundamentos morfológicos, sintácticos y léxicos. Los alumnos obtendrán firmes conocimientos en materia de morfología, sintaxis y vocabulario (1800 palabras elegidas bajo un criterio de frecuencia) y serán conducidos hasta la lectura de textos históricos de dificultad moderada (los Evangelios, Catulo, Marcial, Fedro, César). Duración: 156 horas.

LATÍN II (de la 5ª a la 8ª semana -20 de julio al 16 de agosto- 15 ECTS): 
Dedicado a quien haya asistido a la primera parte del curso o a quien posea de antemano y activamente los conceptos morfosintácticos fundamentales de la lengua, y cuando menos las 1600 palabras contenidas en el vocabulario frecuencial de Besancon, así como a los docentes interesados en la enseñanza el latín a un nivel más avanzado. Los alumnos serán introducidos a la lectura fluida de fuentes originales de escritores latinos (Cicerón, Salustio, Livio, Horacio, Séneca, Petronio, Plinio el joven, Eutropio, Ambrosio, Agustín, Erasmo y muchos otros). Duración: 156 horas.

11 marzo 2013

Exégesis, Gerardo Guzmán



Ἐξήγησις: cómo explicar los autores griegos en griego

Gerardo Guzmán (Academia Vivarium Novum)
IX Jornadas de Cultura Clásica.com
Antequera (Málaga), del 5 al 7 de abril de 2013 

Si bien en nuestra época no pocos han reconocido la capital importancia de una didáctica activa para la enseñanza del latín en la clara convicción, confirmada después por los resultados, de que no hay mejor vía para un dominio profundo y firme de ésta, como en general de todas las lenguas, una cierta reticencia a esta metodología no abandona del todo la enseñanza del griego, ya porque esta lengua por su naturaleza parezca menos fácil de tratar que el latín, ya porque el fundamento teórico para un desarrollo semejante, en el mayor de los casos, sea desconocido para muchos de nosotros; de allí que nos haya parecido oportuno ofrecer un pequeño ejemplo de cómo puede ser llevada a cabo una lección de literatura griega en griego, es decir, de qué manera podríamos explicar escritos griegos a través de su lengua original valiéndonos, no de la traducción a nuestra lengua materna –cualquiera que ésta sea–  sino de recursos tales como sinonimia, antonimia, paráfrasis, descripción de imágenes o composiciones escritas entre otros, según los diversos grados de conocimiento de nuestros alumnos; el sostén teórico de esta ponencia será, pese a la communis opinio, la larga tradición de protohumanistas (e. g. Emmanuel Chrysoloras, Michael Apostolis), humanistas (v. g. Marcus Musurus, Iohannes Lascaris, Demetrius Chalcondyles, Iohannes Argyropylos, Zacharias Calliergus, Guarinus Veronensis, Victorinus Feltrius, Aldo Manutius, Varinus Favorinus, Angelus Colocci, Iohannes Posselius) y pensadores de épocas posteriores (por ejemplo John Stuart Blackie, Edward Johnson, William H. D. Rouse, C. W. E. Peckett, A. R. Munday, K. Sidwell, M. Balme, L. Miraglia, por solo citar algunos nombres), que por medio de un método activo e inductivo lograron que generaciones de jóvenes alcanzaran un dominio pleno de esta lengua (como fue el caso para Lorenzo Valla, Leonardo Bruno, Ángelo Poliziano, Franciscus Philelphus, Guilelmus Budaeus, Henricus Stephanus, Erasmo de Rotterdam, entre otros.), todo esto aunado, no solo a una bien fundamentada confianza en las obras y resultados de los ya mencionados preceptores, sino además a la propia experiencia de docente en la Accademia Vivarium novum de Roma y la Pontificia Università Salesiana de la misma ciudad.   
    
La ponencia se desarrollará, con tal finalidad, como una demostración práctica acompañada por comentarios -de ser necesario en latín o español- sobre la manera de ilustrar en griego los escritores helenos, que serían, en este caso, Jenofonte, Esopo y Homero, a través de un pequeño pasaje de la Odisea, para, del mismo modo, ofrecer un ejemplo de poesía en conjunción con la prosa; en todo momento alumnos de distintos niveles de griego me serán de auxilio respondiendo, ejemplificando o realizando acciones que pongan de manifiesto la naturaleza y eficacia de una didáctica vivaz e inductiva.

PONENTE:
Gerardo F. Guzmán Ramírez, nació en Nezahualcóyotl, México, el tres de octubre de 1988. Después de haber realizado los estudios de Filología Clásica en la Universidad Nacional Autónoma de México y haber participado en los cursos ordinarios de la Academia Vivarium novum de Roma durante el año académico 2009-2010, ha finalizado su formación profesional y obtenido los grados académicos en la facultad de Letras Cristianas y Clásicas de la Pontifícia Universidad Salesiana de Roma con una primera tesis intitulada De methodo atque subsidiis linguae Graecae tradendae aetate Renascentium artium y una segunda obra cuyo título es Οἱ Ἐπίγονοι. Quid bonarum litterarum restitutores quidam eorumque heredes, qui usque ad saec. XX fuere, ad Graecorum linguam litterasque tradendas contulerint.

Desde el año académico 2010-2011 trabaja como profesor de Lengua y Literatura Griega en la Academia Vivarium Novum de Roma; desde el presente año académico enseña en la cátedra Introduzione alla lingua greca del Nuovo Testamento de la ya mencionada Universidad Salesiana de Roma.
Ha colaborado en la organización de diversos congresos internacionales e impartido él mismo seminarios y ponencias en Monumenta viaeque (Roma, julio 9 -16, 2010) y Alea Fati (Roma, julio 15-21, 2011); se ha dedicado al teatro griego y al empleo de la dramatización en el ámbito didáctico ya desde el 2006 con la puesta en escena de las Troianas de Eurípides en la Ciudad de México; en el  2009 dirigió y puso en escena la Lisístrata de Aristófanes representada en el Colegio de Letras Clásicas de la Universidad Nacional Autónoma de México; recientemente ha escrito, dirigido y puesto en escena una breve representación dramática en griego titulada Τὰ κατὰ Ἄκιν καὶ Γαλάτειαν, de la que posteriormente ha sido realizada una película con fines didácticos para los estudiantes de bachillerato; ha traducido también el drama de R. B. Appleton (perteneciente a la escuela de W. H. D. Rouse) Insula Cyclopum, basado en el mito del cíclope y Odiseo, en dos maneras diversas, la primera apta a estudiantes que hayan seguido los primeros siete capítulos del método Athenaze, la segunda quienes hayan terminado el capítulo doce del mismo libro.   
Es co-autor con Alessandro Barbone de Ephodion II, una antología didáctica de autores griegos (Apolodoro, Jenofonte, Herodoto y Jámblico) anotada de manera que pueda ser utilizada por alumnos que hayan seguido el método propuesto en la edición italiana de Athenaze.
Ha contribuido en la redacción del libro de Luigi Miraglia Fabulae Syrae (Roma, 2010) y se ha hecho cargo de la revisión y edición de sendas antologías de la Cyropedia de Jenofonte y la Odisea de Homero (en labor de imprenta) según los criterios del mismo método inductivo.
Contribuyó en la Solicitud para hacer del Griego y del Latín patrimonio intangible de la humanidad, para ser presentada a la UNESCO, con la redacción del texto griego.
Además de su lengua materna, el español, habla con fluidez italiano, inglés, latín y griego antiguo. Es capaz de leer con facilidad el francés y el portugués.  

ENLACES:


30 septiembre 2012

Cursos de Latín y Griego en Roma


ACADEMIA VIVARIUM NOVUM, CURSOS DE INVIERNO
VIVARII NOVI SCHOLAE HIEMALES

DESDE EL 22 DE OCTUBRE DE 2012 
Para aprender a leer, escribir y hablar con fluidez en el idioma de la cultura occidental.

Los cursos están dirigidos a estudiantes de todas las nacionalidades. No sólo tienen necesidad de leer textos en latín y griego aquellos que estudian humanidades, sino también los que se dedican a la historia medieval y moderna, la historia de la literatura europea, el derecho, la filosofía.

Los cursos llevarán a los estudiantes desde un grado cero de conocimiento de la lengua latina a leer autores clásicos latinos, prosa cristiana y humanista en tan sólo ocho meses, gracias a la utilización del método inductivo-contextual de Hans Orberg, complementado con técnicas tomadas de las enseñanzas de los humanistas, el método Total phy­si­cal re­spon­se, el método Rassias, la Suggestopedia, y el Storytelling: una receta enérgica con varios ingredientes y muy eficaces para obtener resultados provechosos en un corto período de tiempo, que normalmente sólo se puede obtener después de al menos tres años de estudio de la lengua. 

Los cursos serán impartidos desde el principio íntegramente en latín o griego antiguo, para asegurar una inmersión total en el idioma. Los estudiantes recibirán ayuda para dominar todas las habilidades lingüísticas básicas (leer y escuchar comprendiendo, hablar y escribir correctamente) por profesores experimentados, especializados en la didáctica actica de las lenguas clásicas, en historia de la ciencia y en teología. 

CURSOS:
130 horas: 3 tardes por semana: lunes, miércoles y viernes. Clases de 90 minutos.
  • LATÍN 1: Los estudiantes (incluso sin conocimientos previos de la lengua latina) aprenderán la morfología, la sintaxis y el vocabulario (2.000 palabras elegidas por criterios de frecuencia) y la lectura de textos antiguos (los Evangelios, Catulo, Marcial, Fedro, César): duración: 130 horas.
  • GRIEGO 1: Los estudiantes (incluso sin conocimientos previos de la lengua griega) aprenderán los fundamentos del antiguo griego (morfología nominal y pronominal, morfología verbal: presente, imperfecto aoristo, futuro), los elementos de la sintaxis y el vocabulario (2.000 palabras elegidas por criterios de frecuencia) y la lectura de textos en prosa (Evangelios, Esopo, la novela griega, Jenofonte, Herodoto): duración: 130 horas. 

INSCRIPCIÓN Y CUOTAS (descarga el formulario):
Los cursos están reservados para los miembros de la Academia Vivarium Novum. Para unirse a la asociación, debe enviar la solicitud directamente a la sede de Roma. A los solicitantes se les asignará un carné de Miembro de la Academia ("Amigo de la Academia Vivarium Novum") que le permitirá asistir a las clases y participar en otras actividades organizadas por los miembros de la Academia. 

La cuota de afiliación que le permitirá asistir a los cursos de una duración de ocho meses es de 240 euros al mes para cada uno de los cursos, que se pagarán:
  • en un solo pago de 1920 €; 
  • en dos pagos de 980 € (1960 € en total);
  • en cuatro cuotas de 500 € (2000 € en total);
La dirección se reserva el derecho de cancelar las clases si no se alcanza el número mínimo de veinte alumnos por clase. Las cantidades abonadas no son reembolsables ni transferibles salvo en caso de cancelación del curso.

La cuota de participación incluye:

  • 130 horas de lecciones impartidas en latín y griego antiguo por expertos en educación. 
  • Los libros y material didáctico.
  • Transporte en autobús desde la estación del metro Cornelia al lugar del curso (para un mínimo de ocho personas).
CONTACTO:
Las solicitudes relativas a los cursos deben dirigirse a:

Accademia Vivarium Novum
Via Corrado Barbagallo, 20
00166 – ROMA (Italia)
Tel. +39 06 66 58 98 33 - +39 06 66 89 034
Fax +39 06 61 00 72 66
info@vivariumnovum.net


MÁS INFO:  
http://vivariumnovum.net/it/ad-extra/corsi-invernali-latino
Accademia Vivarium Novum
Via Corrado Barbagallo, 20
00166 – ROMA (Italia)
Tel. +39 06 66 58 98 33 - +39 06 66 89 034
Fax +39 06 61 00 72 66
info@vivariumnovum.net
Accademia Vivarium Novum
Via Corrado Barbagallo, 20
00166 – ROMA (Italia)
Tel. +39 06 66 58 98 33 - +39 06 66 89 034
Fax +39 06 61 00 72 66
info@vivariumnovum.net
Accademia Vivarium Novum
Via Corrado Barbagallo, 20
00166 – ROMA (Italia)
Tel. +39 06 66 58 98 33 - +39 06 66 89 034
Fax +39 06 61 00 72 66
info@vivariumnovum.net
Accademia Vivarium Novum
Via Corrado Barbagallo, 20
00166 – ROMA (Italia)
Tel. +39 06 66 58 98 33 - +39 06 66 89 034
Fax +39 06 61 00 72 66
info@vivariumnovum.net

17 enero 2012

Curso de LLPSI y Athenaze en Huelva

El próximo 3 de febrero comenzará el curso Iniciación a los métodos Lingua latina y Athénaze que, impartido por Emilio Canales y Antonio G. Amador, se desarrollará a lo largo de cuatro fines de semana alternos (hasta el 17 de marzo) en Huelva. La organización corre a cargo del CEP de Huelva-Isla Cristina, gracias al entusiasmo mostrado por el profesor de griego Jesús Torres Ruiz, vocal de la Asociación Cultura Clásica.com

Entre los contenidos prácticos del curso, destacan varias sesiones dedicadas al empleo del latín y del griego conversacional en el aula, así como al uso de recursos interactivos en la web y elaboración de nuevos materiales.

El plazo de inscripción está abierto hasta el 27 de enero. En el documento adjunto podéis ver el desarrollo pormenorizado del curso:
Curso Lingua Latina y Athenaze

15 noviembre 2011

El Latín y el Griego, Patrimonio de la Humanidad


Pedimos a la UNESCO hacerse garante de una continua sensibilización de los gobiernos europeos por las LENGUAS CLÁSICAS, y de invitarlos a empeñarse en la verdadera conservación de las mismas, declarándolas «PATRIMONIO INMATERIAL DE LA HUMANIDAD»

FIRMA LA PETICIÓN EN:  www.vivariumnovum.net/unesco

27 septiembre 2011

Animalia

De vuelta a las clases tras las reparadoras vacaciones y ya incorporado a mi nuevo centro, el IES Severo Ochoa de Granada, he empezado por crear un blog de aula, algo a lo que por lo visto no están acostumbrados mis nuevos alumnos, además de a la "nueva" metodología, pues, después de la primera semana de trabajo, me siguen preguntando: "profesor, ¿cuándo vamos a ver las declinaciones?, ¿y cuándo vamos a analizar?".

Dado que este año sólo imparto clase en bachillerato, he asumido la asignatura de griego con el mismo entusiasmo que la de latín, y he empezado a trabajar, obviamente, con la versión italiana de Athenaze.

Para practicar con el alfabeto griego y su transcripción al latín y al castellano, se me ha ocurrido preparar un pequeño ejercicio basado en el magnífico trabajo de mi buen amigo Emilio Canales sobre los nombres de los animales: animalia quae lacte aluntur, aves et reptiles, insecta et mollia, pisces et amphibia,

El criterio para seleccionar los 20 animales fue muy sencillo: escoger aquellos cuyo nombre era igual (o casi) en griego, latín y castellano, y así facilitar su lectura y la relación con los dibujos correspondientes.

Animalia


Para memorizar los nombres de los animales en latín, os recuerdo los juegos de vocabulario que creé el pasado curso en purposegames:
*ANIMALIA FERA
*ANIMALIA DOMESTICA